Luego que el pasado 16 de enero fueran sentenciadas a 50 años de prisión las hermanas nicaragüenses Beesy Aleska Vega Aguirre, de 26 años, y Luisa Amanda Vega Morales, de 20, por el asesinato de dos universitarios ayer pidieron su libertad y se declararon inocentes ante la Sala Primera de Apelaciones de Guatemala.

Ambas nicaragüense son señaladas de haber estrangulado con una alambre eléctrico el 16 de febrero del 2006 en Guatemala, a los estudiantes de la universidad de San Carlos, Jonathan Josué León Escobar, de 22 años, y Juan Carlos Estrada Ávalos, de 25 años.
En el proceso fue absuelto el guatemalteco Édgard Alexander Chinchilla, al encontrar suficientes pruebas que lo ligaran al doble crimen, a pesar de que a este le encontraron las llaves de uno de los vehículos de las víctimas supuesto móvil del hecho.
Beesy Alaska y su hermana, durante su intervención ante los magistrados, señalaron a Edgard Alexander Chinchilla de ser el autor del doble crimen, ocurrido en el apartamento que ambas alquilaban y compartían con Chinchilla.
Las nicaragüenses junto al guatemalteco Chinchilla integraban una banda de roba-carros, motivo por el que invitaron a sus víctima a tomar licor hasta emborracharlos.
Sin embargo las hermanas Vega, señalaron que quien estrangulo a los universitarios fue Chinchilla, sin embargo este fue liberado y ellas hundidas en el bote por los próximos 50 años.
Ahora se espera el fallo de los magistrados de la Sala Primera de Apelaciones de Guatemala si dan lugar a la apelación de las nicaragüenses

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