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El poeta o escritor  es cronista de su tiempo, y por lo tanto su función debe girar en torno a lo vivido, lo que experimenta individual y colectivamente  en su relación con la sociedad que lo sostiene.

La crítica a través del arte con el propósito de cambiar lo que nos destruye, y sobre todo despertando  conciencia por el bien común, debe ser la responsabilidad individual del escritor para combatir las injusticias   a través del ingenio y la palabra explica el escritor Alberto Juárez

Agrega  que la inspiración no existe, sino un impulso urgente por crear, ver. plasmar algo que nos motiva, un hecho impactante, un recuerdo memorable, lo que sea que nos sugiere un motivo para hacer realidad nuestro trabajo literario. Pero me seduce el ocaso, la lluvia es una invitación a la creación, también la traición, la soledad, el beso, la tragedia. En esta entrevista nos habla de su vida y de su última obra y sus proyectos.

Clarissa Altamirano ¿Cuál ha sido su influencia como escritor y poeta?

La influencia ha sido diversa, pero podría decir que poetas como Cesar Vallejos, Rainer María Rilke, Pablo Neruda, Miguel Hernández, Edgard Allan Poe, Frank Kafka, margarite Yourcenar con sus cuentos fantásticos y maravillosos, y muchos otros grandes maestros  de la poesía y la narrativa mundial. Me identifico con cada uno, y en la escritura, aunque se pretenda la originalidad, no se escapa de las influencias.

C.A. Cuál es el nombre de su nueva obra?

"Mirando al Cielo" que es una novela corta. Algunos escritores la definen como una novela entre otras novelas, por la técnica del cuadro enmarcado que utilicé en el proceso.

C.A: ¿La literatura para muchos es un escape,  donde se puede plasmar la denuncia social, se puede ser crítico en Nicaragua? ¿Existe esa crítica de parte de este gremio?

Realmente es un escape de la realidad circundante, pero con el único fin de convertirla en la realidad que desearíamos tener, una realidad más justa, porque a través de la denuncia social se despiertan conciencias.  Y en nuestro gremio de escritores existe la crítica como un elemento imprescindible en las creaciones literarias. Tiene que existir ese compromiso social. Es un deber inevitable, sobre todo cuando se es un escritor original, y no un accidente de escritor que nace de un día para otro, hablo del que suda ideas en cada paso, que siente en las venas el dolor del mundo, y se alimenta desde siempre de la palabra de los  originales, de los que siempre están vigentes y sus libros son un referente a todas las generaciones. Vicente Huidobro nos regaló un fragmento de sus poemas, para que no desviáramos nuestro propósito intelectual, nos dijo claramente: "Poetas, Por qué cantáis la rosa, hacedla florecer en el poema".

 

C.A: ¿Considera que los jóvenes escritores están haciendo literatura de calidad o se están quedando en la superficialidad?

Hay mucha juventud involucrada en la literatura, me consta por ser uno de los fundadores de las Academias Literarias de León, y también por ser uno de los capacitadores, en realidad tienen los deseos de escribir pero carecen de los conocimientos básicos como  las herramientas del escritor entre las que menciono  las figuras literarias, y para la mayoría leer no es una opción, y ya sabemos  que el que no lee está muerto en el arte de la escritura creativa, porque es bien Sabido que la escritura se transforma por una lectura constante. Yo le decía en cierta ocasión a un amigo escritor que si los trabajos de la mayoría de los jóvenes los recibiéramos sin sus firmas, parecería que todos fueron escritos por un solo autor. Lo que quiero decir es que la mayoría escriben casi igual, porque aún no han iniciado el proceso del escritor original que es escribir todos los días y leer de todo y también todos los días. Ahora bien, hay jóvenes excepcionales, que siguen creciendo cada día, jóvenes muy buenos como mi amigo de Villanueva Ricardo Ríos, y unos cuantos por ahí que ya son recibidos en los recitales con mucha aprobación. Hay pocos poetas jóvenes de calidad si a esto le sumamos la ausencia de una crítica transparente que busque la verdadera transformación de los nuevos valores, demás está decir que es difícil el sendero de los jóvenes escritores.

 C.A: Los escritores en cada época han desempeñado un papel importante, ¿qué papel están desempeñando los escritores actualmente en Nicaragua?

 Nuestro  papel intelectual en Nicaragua ha sido y seguirá siendo de reconciliación nacional, pues abogamos por una unidad que parece alejarse cada día, y que sin embargo fortalece nuestra esperanza y compromiso social. En la escritura creativa elevamos la bandera nicaragüense con su folclore y su idiosincrasia, con sus mitos y leyendas, con su sangre aguerrida, con su costumbre y con muchos detalles más. Es nuestro deber comulgar con el adolorido, con el hambriento, con el friolento, con el anciano abandonado y con los niños sin padre y sin noche, y también por los jóvenes huele pegas y alcohólicos, por todos esos detalles infames de nuestra gloriosa Nicaragua es que escribimos, para que todo lo triste de hoy sea una rotunda felicidad el día de mañana.

 C.A: A lo largo  de estos años, ¿qué es lo más importante que ha realizado en su vida?

Lo más importante que he realizado en mi vida ha sido ser fundador y capacitador de las Academias Literarias de León, facilitador- capacitador de la metodología Leo Comento imagino y creo, y realizar talleres literarios en los colegios de la ciudad de León, despertando el interés por la lectura y la escritura creativa. Y sobre todo ser el Coordinador de Acción creadora Intercultural (Acic) para la zona de León, una institución Nacional que promueve la interculturalidad, la lectura y la escritura creativa, compuesta por escritores, bibliotecarios y profesores.

C.A: ¿Qué proyecto para el futuro?

Los proyectos para un futuro inmediato es la publicación de dos novelas más "Al otro Lado" y " Si puedes creerlo" así como libros de cuento y poesía y continuar escribiendo sobre todo narrativa. Pienso vivir de mis libros, y estoy enfocado en eso, mi producción literaria está en su apogeo y las facilidades están al alcance, es el sueño de todo escritor. Por ese motivo es que no dejo de concentrarme en mi producción porque pretendo crear libros que atrapen al lector, y convencerme que lo que escriba esté en siempre vigente, y se comente mi trabajo. De qué sirve vomitar libros que después de una semana pasan al olvido.

C.A: Para escribir y parir ideas hay que tener motivación, algo que lo incentive, ¿cuál es su fuente de inspiración para escribir?

Hay que estar motivado. Una idea llega y te inquieta hasta que surge el poema, cuento o novela. Porque me motiva las circunstancias de la vida con todos sus fantasmas y sinsabores.

 C.A: ¿Cómo se definiría usted?

Me defino, inquieto, sociable, creativo, ingenioso, muy optimista, positivo, osado, y firme en mis propósitos. Confío en mí, en lo que escribo y en lo que amo. Pero sobre todo en un ser superior, Dios.

C.A: Hasta ahora ¿cuál considera su obra maestra?

Mi obra maestra hasta ahora se titula "Infierno Clandestino" poesía incisiva de un exilio personal, donde el dolor, la ausencia, y la impotencia de no poder estar con los que amamos, la soledad personificada en nuestro silencio, todos los sinsabores de la esperanza prisionera en una experiencia poética que no creo llegar a superar. Infierno Clandestino cruzó las fronteras para ser motivo de ponencia en una prestigiosa Universidad de Colorada por doctores de literatura de la Universidad de Costa Rica El lema de dicha ponencia fue: Eco crítica en la poesía moderna contemporánea Nicaragüense.

 C.A: ¿Qué es lo que le hubiera gustado hacer y no pudo o está por hacer?

En el campo de la escritura estoy por publicar mis primeras novelas, por lo general he desarrollado la poesía y el cuento, y al incursionar en la novela corta, es un paso más allá, una nueva experiencia.

C.A: ¿Por qué el gremio de escritores es tan crítico entre ellos mismo que llegan a ser crueles?

Bueno pienso que es la búsqueda de la perfección de la obra. Bien es sabido que la perfección no existe, pero está más cerca de ella aquel que intenta alcanzarla.

 C.A: ¿Cuál es su pasatiempo favorito?

Mi pasatiempo favorito definitivamente es la lectura y escribir, a esto añado la promoción por la lectura y la escritura creativa. También de vez en cuando disfruto de buenas películas clásicas, porque soy cinéfilo.

C.A: ¿Qué es lo que más le desagrada?

Me desagrada la soberbia, el engreimiento, la falsedad, la mediocridad vestida de inteligencia, los egos inflamados, la crítica infundada, el egoísmo, la maldad.

C.A: ¿Quién determinó su carácter?

Quien determinó mi carácter fue mi madre, su esfuerzo como madre soltera que nos enseñó a mis hermanas y a mí, el verdadero valor de la existencia, del amor y la lealtad. No infundió la fortaleza para luchar y creer en nosotros mismos.

C.A ¿Cuál es su escritor favorito?

Es en realidad una tríada compuesta por Edgard Allan Poe, Cesar Vallejo y Pablo Neruda.

C.A ¿Un escritor o poeta  es innato, nace o se hace?

El escritor o poeta nace y se transforma a través del conocimiento adquirido por la lectura y la constancia en la escritura creativa, por su experiencia y la investigación de todo lo que lo rodea. Despertar una mañana siendo poeta porque sí, eso es un cuento de Hadas. Leí una vez esta sentencia que lo define todo: "todo el mundo puede escribir; es fácil sacar todas las remas de papel del ropero, comprar un buen lapicero, y acomodarnos en un buen escritorio, y comenzar a escribir todo lo que se les ocurra, todos pueden hacer eso, pero no todos tienen ingenio, es ahí la diferencia.

C.A: ¿Ha pensado incursionar en la política?

Sinceramente no, aunque todo lo que escribimos es política, hablar es político, relacionarse es político, pero en el sentido estricto de la pregunta, podría ser, uno está inmerso en la búsqueda del bien común. No descarto   esa posibilidad.

 C.A: ¿Cómo transcurrió su infancia, qué influencia tuvo?

Tuve una infancia muy feliz, al lado de mi Madre-padre y mis hermanas Martha y Karla. Aun con las dificultades económicas, mi madre hizo el sacrificio de que estudiáramos en los mejores colegios. Cómo testigo de una revolución que transformó todos los cimientos sociales, pienso que fue una gran influencia en mi desarrollo intelectual, social y espiritual.

C.A: ¿De niño soñó con ser escritor o poeta?

Realmente no. Mi madre y parientes pensaban que iba a ser sacerdote porque siempre caminaba crucifijos, y la biblia. 

C.A: ¿Qué es lo que le inspira al escribir?

Aunque siempre difiero en que la inspiración no existe, debo decir que  lo que me motiva hacerlo son las injusticias, la pobreza extrema, el amor, la desilusión, la muerte, la belleza, la fealdad, la esperanza, las ilusión etc.

 C.A: ¿Cuál es el recuerdo más bello de su vida?

El recuerdo más bello de mi vida, es aquella navidad, cuando recibí del niño Dios, yo aun creía en él y le había pedido una bicicleta Chopper, nunca olvidaré la voz suave y amorosa de mi bella madre, despertándome a la media noche, y vi la bicicleta Al lado de nuestro arbolito de algodón, toda cubierta de papel de regalo, mi madre y su sacrificio por hacer lo imposible para darnos lo que queríamos. En ese tiempo estaban de moda las bicicletas  Chopper. Inolvidable tiempos de mucha felicidad.

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Se define a sí mismo como: un  creador disciplinado, investigador paciente y siempre proclive a cambios. Las cosas que le repugna  son:  El pantano, la modorra y la displicencia. “Mi vida ha estado marcada por el compromiso social y literario. Eso es lo más importante para mí”  Henry A. Petrie.

Para este escritor  “la  palabra siempre será subversiva”, un agente de cuidado porque toda buena palabra, toda buena literatura, viene de la luz y la propaga. La luz abre mentes y corazones, sin que importen los aposentos de la intimidad y los corredores públicos en los que uno interactúa. Henry A. Petrie. Nos comparte parte de sus experiencias en una entrevista para Nicaragua en línea que pueden leer a continuación.

Clarissa Altamirano ¿Cuál ha sido su influencia?

Henry A. Petrie: Todas y ninguna. Jamás he escrito pensando en alguna escuela o corriente literaria, o por seguir el estilo de alguien o de un grupo en particular. Mis lecturas son muchas y por supuesto, han influido en mi formación humanística. Pero decir, que este o aquel me ha influido sería negar la presencia del todo en mí.

La palabra siempre será subversiva

C.A: ¿La literatura para muchos es un escape donde se puede plasmar la denuncia social, se puede ser crítico en Nicaragua? ¿Existe esa crítica de parte de este gremio?

H.A.P: La palabra siempre será subversiva, un agente de cuidado porque toda buena palabra, toda buena literatura, viene de la luz y la propaga. La luz abre mentes y corazones, sin que importen los aposentos de la intimidad y los corredores públicos en los que uno interactúa.

Quienes hacen denuncia social no necesariamente están escapando de algo. Creo que esto no es correcto, porque la denuncia o crítica social más bien es expresión de un compromiso humano con determinadas realidades. El punto es no caer en el discurso panfletario, o en hacer política creyendo que es poesía o literatura.

Ahora, en cuanto a si se puede ser crítico en Nicaragua es algo que se debe ejercer en el pleno ejercicio de la libertad. Estimo que en este país hay crítica, hay voces que se expresan; lo que no hay es escucha, tampoco actitud receptiva de políticos y empresarios, en fin, de quienes tienen cuotas de poder.

En Nicaragua tenemos escritores y poetas serios, realmente comprometidos con la palabra y la condición humana, que escriben poesía o narrativa desde los padecimientos y aspiraciones de este tiempo, de sus particulares visiones del mundo y de la vida.

Pero claro, los anteriores son los menos. Otros tantos prefieren el intimismo. Pero en los más encontrarás un marcado interés de fama, de farándula festivalera, exacerbación del ego. Todo esto hace el mundillo hipócrita, megalómano. Estos son los que confunden la crítica con el cuecho, quienes se vuelven pirañas y alérgicos a todo compromiso social-humano, por lo suyo es el esnob.

“Un joven no está hecho, está en proceso formativo”

C.A: ¿Considera que los jóvenes escritores están haciendo literatura de calidad o se están quedando en la superficialidad?

H.A.P: Siempre tiendo a la juventud, de ahí vengo y he creído en ella. Un joven escritor no está hecho aún, está en proceso formativo. Las motivaciones pueden ser varias, desde el simple interés hasta la forja de conciencia de que realmente se quiere ser escritor-a. Por eso aparecen jóvenes y seguirán haciéndolo, de pronto alguien destaca, otros tanto se apagan; unos desaparecen apenas adquieren responsabilidades familiares o incursionan en otras actividades que les lucen más lucrativas o rentables; otros, quizá los menos, perseveran y se exigen arte, hasta lograr oficio.

No me preocupa si son superficiales y profundos, porque lo que realmente importa es que vivan, experimenten y escriban, hasta que dicho proceso y tiempo madure, muestre su valor literario.

Mal hacen quienes a ultranza dicen promover jóvenes a soslayo de la calidad y de su proceso de formación, cuando lo que corresponde es cuidarlos, animarlos al estudio y enseñarles el valor formativo y creativo de la crítica, del ejercicio constante y disciplinado.

“Tenemos expresiones grupales comprometidas”

C.A: Los escritores en cada época han desempeñado un papel importante, ¿qué papel están desempeñando los escritores actualmente en Nicaragua?

 H.A.P:  No puedo afirmar que todos, pero de los que conozco en su labor comprometida con la literatura, considero que están empeñados en proyectar el tiempo que estamos viviendo, de una u otra forma, pero existe algo más allá que lo literal, explico.

Tenemos expresiones grupales comprometidas, que trabajan con cierto ahínco  en determinados temas sociales, por ejemplo:

Escritores-as que elevan su voz, su palabra, en defensa del medio ambiente, que aunque no están agrupados son identificables. Incluso, de pronto se reúnen con cantores-as para brindar recitales musicales. Esto es muy importante, porque la poesía es naturaleza, un gran espíritu; mira cómo los colonos se están comiendo Bosawás. En esta expresión encontramos a poetas de las dos regiones autónomas caribeñas, Ninoska Chacón Blandón y Esthela Calderón, por ejemplo.

Cerca de quince poetas están agrupadas en contra de la violencia intrafamiliar y el feminicidio, a la cabeza está Christian Santos y Ninoska Chacón Blandón. Publicaron una muestra poética y brindan algunos recitales con esta temática.

La Asociación Nicaragüense de Escritoras (ANIDE), consecuente con el principio Equidad de género, está comprometida con la promoción de la literatura escrita por mujeres, lo que me parece encomiable, máxime en un país donde ha reinado el machismo y el patriarcado. Recientemente publicaron Hermanas de tinta, una muestra de poesía multiétnica de mujeres nicaragüenses, bastante amplia. 

Desde el Foro Nicaragüense de Cultura, sesenta poetas, narradores y algunos profesores de literatura están agrupados en el Programa Promoción de la Literatura Nicaragüense (PPLN), que este año cumplirá cinco años constantes y sonantes de promoción de la literatura nacional, así como la escritura creativa y la lectura. Este programa está asociado con Visión Mundial Nicaragua para la implementación exitosa de la metodología Leo, Comento, Imagino y Creo que este año cumplirá tres años. El PPLN actualmente está coordinado por el escritor teliqueño Pedro Alfonso Morales.

Ahí pues las más importantes expresiones de lo que están haciendo los escritores y escritoras actualmente en Nicaragua, además de escribir en la soledad o intimidad que a cada quien corresponde.

C.A:  A lo largo  de estos años, ¿qué es lo más importante que ha realizado en su vida?

H.A.P: Mi vida ha estado marcada por el compromiso social y literario. Eso es lo más importante para mí.

C.A: ¿Qué proyecto le quedan por hacer?

H.A.P: demás de la publicación de buena parte de mis obras inéditas y de concluir mis obras en construcción, continuar promoviendo la lectura y la escritura creativa. Esto es un compromiso fuerte con este país.

Pero además, estoy tentado a promover una organización cultural de nuevo tipo, con verdaderos órganos directivos, con una dinámica social desde la localidad, con un cuerpo orgánico real y direcciones de trabajo cultural priorizadas, todas vinculadas al desarrollo educativo, artístico y cultural de nuestro país.

C.A: Para escribir y parir ideas hay que tener motivación, algo que lo incentive, ¿cuál es su fuente de inspiración para escribir?

H.A.P:  La vida. El Todo. No tengo una motivación en particular, ahí existen muchas que llaman, que seducen…

“Un creador”

C.A: ¿Cómo se definiría usted?

H.A.P: Esencialmente, un creador disciplinado, investigador paciente y siempre proclive a cambios. Repugno el pantano, la modorra y la displicencia.

 

 

Las percepciones como el conocimiento son relativas

C.A: Hasta ahora ¿cuál considera su obra maestra?

 H.A.P:  No la pretendo ni creo que exista. El maestro sabe que todo el tiempo debe actualizarse, que las percepciones como el conocimiento son relativas. Lo que sí debe preocuparnos es entregar lo mejor de sí, exigirnos excelencia. La misma Biblia debe reconocer la verdad que siempre ha ocultado.

C.A: ¿Qué es lo que le hubiera gustado hacer y no pudo o está por hacer?

H.A.P:  Estoy dedicado a una trilogía de novelas. Nada más. No sé cuánto tiempo aún necesito para cumplir este empeño. Pero lo haré.

“Hay que diferenciar la crítica de la fauces destructivas”

C.A: ¿Por qué el gremio de escritores es tan crítico entre ellos mismo que llegan a ser crueles?

 H.A.P:  Hay que diferenciar la crítica de la fauces destructivas, descalificadoras e improductivas. Muchas veces se confunde la función de la crítica literaria con otra cosa. Hay quienes se concentran en sus contradicciones o querellas con el autor y no en el valor o aporte de la obra. 

El horror de los casos, hay quienes sin leer un libro lo descalifican a priori. Eso no es ético, ni profesional ni de persona realmente seria. Dicen: “Es un libro es malo...”, y no argumentan nada porque no han leído; o dicen “Qué mala poesía…”, solo porque lo leído no corresponde a su escuela, corriente, estilo o concepto de poesía que tiene. No buscan el alma, el brillo, sino la baba de su propia comidilla. De esta manera, la poesía que escriben los miskitos o los mayagnas no es poesía para ellos, en el más insensato, autoritario y discriminador proceder. Por supuesto, no dejan de ser etnocentristas.

Sin embargo, debo decir, que existe más de alguna isla de escritores-as que sí ejercen una crítica didáctica, y por tanto constructiva; que pretende olvidarse de las cuitas provinciales para observar mejor los valores, indistintamente de la localidad o nacionalidad, de las corrientes y de las modas. 

C.A: ¿Cuál es su pasatiempo favorito?

H.A.P:   Leer.

C.A:¿Qué es lo que más le desagrada?

 H.A.P: El pantano, la modorra y la displicencia. Me repugnan. Y las combato.

C.A:¿Quién determinó su carácter?

H.A.P: La vida. Las experiencias de mis múltiples procesos vitales.

C.A ¿Cuál es su escritor favorito?

H.A.P: Es una pléyade. No tengo uno, sino escritores referencias a quienes siempre voy en relecturas.

C.A:¿Un escritor es innato, nace o se hace?

H.A.P: No sé si nace. No sé. Solo sé que no hay arte sin fragua, sin proceso formativo. No hay escritor o escritora sin lecturas ni relecturas, fíjate en Rubén Darío, Pablo Antonio Cuadra, Carlos Martínez Rivas…

C.A: ¿Ha pensado incursionar en la política?

 H.A.P: Todo es político. Hasta la misma cultura. Pero si te refieres a la política partidaria, ya estuve ahí desde muy chavalo y a los treinta y siete años me expulsaron del Frente.

C.A: ¿Cómo transcurrió su infancia, qué influencia tuvo?

H.A.P: Mi infancia tuvo lugar en un hogar humilde, con madre soltera muy trabajadora y una abuela paterna entregada a sus nietos; anduvimos de un barrio a otro.

Quizá, algunos acontecimientos influyentes hayan sido: mi nacimiento en casa –no en hospital–; mi negativa a tomar leche de las tetas de mi madre; mis crisis asmáticas; ganar mis primeros centavos como parte del equipo tamboril de una gigantona; vivir el terremoto de 1972 y encontrarme a Joaquín Pasos entre los escombros. Me refiero a Cuadernos Universitarios dedicado al 25 aniversario de su muerte, publicado en septiembre de ese mismo año por la UNAN-León. También debo mencionar el grupo musical que integré y mis prácticas deportivas.

Lo que sigue después es adolescencia y juventud.

C.A: ¿De niño soñó con ser escritor?

H.A.P: De niño soñé mucho con seres extraños, los miraba y jugaba con ellos cuando mi familia dormía. Recuerdo muy bien esos sueños, se me quedaron grabados.

No soñé con ser escritor, sencillamente escribí un remedo de poema cuando tenía once años. Y a partir de ahí, animado por la poesía de Joaquín Pasos, continué haciéndolo hasta el día de hoy, sin importar si estaba en guerra o en el trabajo, desvelado o sosegado. Para mí, siempre ha habido tiempo para escribir, quien diga que el tiempo le alcanza a grados que le impide escribir, sencillo, no es escritor.

C.A: ¿Qué es lo que le inspira al escribir?

 H.A.P: Ya te respondí esta pregunta. La vida. Todo.

C.A: ¿Cuál es el recuerdo más bello de su vida?

H.A.P: Aún no lo sé, porque continúo viviendo. Y vivir para mí es pura experimentación, aventura, riesgo, atrevimiento. Así es que aún estoy tejiendo recuerdos, para luego considerar cuál o cuáles son los más bellos. Tarea que haré cuando tenga los años de Malaquías o un tantito más viejo que mi personaje.



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Clarissa Altamirano

Francisco  Javier Bautista Lara. De policía dio salto a la literatura una de sus pasiones desde la infancia, Mirada tierna, nunca se altera,  toma las cosas con calma  y palabras elocuentes,  aunque a primera vista pareciera  muy  frío  cuando se le  conoce mejor resulta  muy  agradable,  sentimental y compasivo.

Es un ser humanos muy  competente prestan mucha atención a los detalles. Su personalidad  tiende a dar supremacía a la razón.

En los últimos años dedicados a la literatura, transmiten su mensaje claro lucido equilibrado.  Nació el 31 de Mayo de 1960, hijo de Publio Bautista Díaz (1927 - 2009) y de María Rosa Lara Oviedo (1930 - 2005). 

Fundador de la Policía Nacional de Nicaragua en septiembre de 1979, después de participar en la lucha contra la dictadura somocista. Desempeñó diferentes cargos hasta llegar a ser Subdirector General y Comisionado General entre 2001 y 2005. Realizó estudios especializados de policía en Bulgaria, España, Taiwán, Francia y Estados Unidos.

Ha escrito diversos artículos y ensayos para diarios y revistas nacionales y centroamericanas sobre temas literarios, históricos, sociales y de seguridad pública, publicando a la fecha siete libros su última novela “Manantial” , cuyos personajes que interactúan en Manantial encontramos a Rubén Darío, al querido monseñor Lezcano, recién nombrado primer arzobispo de Nicaragua, al gran filántropo, pero incomprendido hasta el día en que se abrió su testamento, Zacarías Guerra; al padre Dubón, santo no canonizado, quien cuidó de la niñez abandonada.

También encontramos a un personaje inusual en la novela, pero frecuente en la fábula: Lobo un perro pastor belga, fiel amigo y confidente del protagonista. Este personaje encarna la virtud que ha escapado del ser humano y es también como la encarnación del misterio que envuelve a cada ser vivo, del que no se excluyen las personas.

Al final de la obra, la sociedad del siglo XXI valora, a través de las redes sociales -que son como el refinamiento de la tecnología actual- la obra del protagonista, don José Zacarías Guerra, quien fuera de la ficción dejó su patrimonio para una obra que perdura a la vuelta de un siglo. No deja de ser polémico que la sociedad actual, tan distante en muchos aspectos de aquella que nos podría parecer hasta primitiva, pueda valorar con objetividad la sensibilidad social de un personaje que se nos adelantó un siglo.

Los resultados siempre serán controversiales como la vida de quien, en su tiempo fue considerado como misántropo y gran tacaño. A continuación una breve entrevista al autor de esta bella obra para Nicaragua en Línea.

Clarissa Altamirano ¿Un escritor es innato, nace o se hace?

Francisco  Javier Bautista Lara: Uno puede sentirse motivado a escribir, pero para escribir hay que trabajar, estudiar, leer mucho, ese es el punto de partida, la puerta de entrada es la lectura constante y diversa,  y también la observación del entorno, de todo lo que nos rodea, las personas, la naturaleza, los acontecimientos para finalmente interiorizar y expresarse, como una necesidad, en un texto.

Clarissa Altamirano: ¿Ha pensado incursionar en la política?

Francisco  Javier Bautista Lara: Estuve involucrado en la lucha contra Somoza desde el Frente Sandinista, sigo siendo sandinista por convicción y tradición, soy militante de la II promoción del FSLN, una militancia histórica; actualmente no tengo un rol beligerante en la política, no me he involucrado en ningún partido político aunque conozco y me relaciono con personas de todos los partidos políticos, respeto los diferentes puntos de vista, me parece que la intolerancia no abona a fortalecer la convivencia en un país pequeño donde todos nos conocemos y hay tantas urgencias que resolver.

No he querido dedicarme a la política como una ocupación profesional, me gusta más el mundo académico, la literatura, la docencia, escribir, compartir, enseñar y aprender. El futuro dirá en dónde puedo contribuir de mejor manera.

Clarissa Altamirano: Cómo transcurrió su infancia que influencia tuvo? ¿De niño soñó con ser policía o escritor?

Francisco  Javier Bautista Lara: Fui policía por las circunstancias históricas que me tocó vivir, después del triunfo de la Revolución Sandinista me enviaron a la Policía, como parte del grupo de fundadores.  Mis intenciones eran, al concluir la secundaria en 1978 en el Instituto Pedagógico de Managua, irme a estudiar a Italia, tenía una beca por mis buenos resultados como estudiante, eso se pospuso y al final no ocurrió, me quedé aquí. Estuve en la Policía durante un poco más de 25 años hasta que el ex gobernante Bolaños, enredado en la paranoia de su propia confusión, actuando al margen de la ley, decidió violar la ley y retirarme sin que ocurrieran ninguna de las causales previstas, fue un acto desesperado de su parte que violó mis derechos humanos y profesionales, según lo confirmaron las resoluciones de la Corte Suprema de Justicia, los pronunciamientos de la comisión respectiva de la Asamblea Nacional y de otros organismos como el CENIDH. Esa decisión arbitraria me dio la oportunidad de hacer otras cosas que disfruto y realizo con libertad.

Me ha gustado escribir desde la adolescencia y también leer.  Antes publicaba en los suplementos literarios, que lamentablemente ya no existen.

Clarissa Altamirano: ¿Qué es lo que le inspira al escribir?

Francisco  Javier Bautista Lara: Me motivo cuando leo y cuando observo lo que pasa a mí alrededor. Me gusta caminar, es mi rutina cotidiana y favorita, cada tarde o cada mañana, según sea posible, unos 5 kilómetros, voy viendo las calles,  la gente y cada detalle es un aprendizaje, veo los árboles, la naturaleza, siento el viento, observo los conflictos de los peatones para cruzar la calle, la basura, el mal olor, los cauces, las cunetas, los niños en los semáforos, la gente vendiendo, entre otras cosas.

Clarissa Altamirano: ¿Cuál ha sido su influencia?

Francisco  Javier Bautista Lara: Esas son cosas difíciles de precisar, la influencia siempre es diversa y constante, conozco a escritores nuevos, que antes no había leído, que me agradan, como José Saramago y más recientemente Mo Yang, ambos son premio Nobel de Literatura, el primero de 1998 y el otro del 2012. Cuando estaba en los primeros años de secundaria leí algunos autores nicaragüenses que me gustaron, me agradó conocer lugares de Nicaragua a través de ellos y  el hablar y la cultura.  Uno es Fernando Silva, cuando leí El Comandante y De tierra y agua, otro Lisandro Chávez Alfaro, con su obra Los monos de san Telmo, y también recuerdo Bananos de Emilio Quintana.

Clarissa Altamirano: ¿Por qué se inclina más a la novela de carácter histórico?

Francisco  Javier Bautista Lara: No tengo una inclinación. La primera novela que publiqué se llama Rostros ocultos y es sobre la gente de Managua que viaja cotidianamente en buses. La segunda que escribí y no he publicado, posiblemente se llame Olvido y tampoco es histórica, la tercera que escribí, aunque es la segunda que publiqué, tiene rasgos históricos y biográficos, de fines del siglo XIX e inicios del XX, sobre un misterioso personaje que al morir dejó su herencia a los huérfanos, me ubico en el contexto histórico, político, social y cultural de la época para trasladar al lector a ese momento y comprender mejor al personaje que motiva la obra, la vida posible de José Zacarías Guerra, quien murió hace un siglo.

Clarissa Altamirano: ¿La literatura para mucho es un escape,  donde se puede plasmar la denuncia social se puede ser crítico en Nicaragua,  existe esa crítica de parte de este gremio?

Francisco  Javier Bautista Lara: La literatura es una manera de expresarse y comunicarse, no es ajena a lo que pasa en el entorno ni a lo que pasa en la vida personal de quien escribe y quien lee, tanto influyen las circunstancias, como las motivaciones y preocupaciones de los lectores y del escritor.

Sin lugar a dudas también, desde la literatura se critica, se reflexiona, se cuestiona, se vuelve para atrás y para adelante, se inventa el mundo y la sociedad, de destruye y construye, la palabra escrita es capaz de todo eso, puede dar esperanzas o desilusiones. Todo ello es necesario y es parte de la naturaleza de la literatura, a mí me gusta trasladar un mensaje positivo, algo que pueda ayudar a otros, además de divertir o distraer.

Clarissa Altamirano: ¿Considera qué se está haciendo literatura de calidad,  los jóvenes escritores o se están quedando en la superficialidad?

Francisco  Javier Bautista Lara: Hay de todo, siempre ha habido de todo, va quedando lo que es mejor o lo que gusta más. En cada época surgen voces que hablan y escriben, que interpretan y comunican, que enseñan y divierten.  Falta apoyo para publicar, hay personas que escriben y no tienen forma de compartir. Ahora las opciones electrónicas son abundantes, es una manera creciente de publicar aunque el libro impreso no ha cedido su lugar.

Clarissa Altamirano: Los escritores,  en cada época han desempeñado un papel importante ¿qué papel está desempeñando los escritores en Nicaragua en actualidad?

Francisco  Javier Bautista Lara: No sabría decirlo, uno se da cuenta de eso después. No puedo saber qué papel estoy desempeñando hoy, por ejemplo, simplemente escribo y comparto lo que escribo, doy charlas a estudiantes en colegios y universidades, publico en los diarios, dialogo con algunos, y allí va quedando lo que uno dice, ojala sea útil, lo hago por necesidad y espero contribuir en algo que no sé precisamente.  Uno nunca sabe las consecuencias y efectos que lo que escribe puede tener en cada persona, quisiera que mis líneas ayuden a esa persona a encontrar respuestas y motivaciones en algo que no entiendo y que solo el lector o lectora sabrá valorar.

Clarissa Altamirano: A lo largo estos años ¿qué lo más importante, qué ha realizado en su vida?

Francisco  Javier Bautista Lara: Mi vida no ha terminado.  No sé qué es lo más importante, solo sé lo que más me ha gustado y motivado, por ejemplo, mi participación en la lucha con la dictadura, desde el Sandinismo, para mi está llena de entusiasmo y compromiso, de mística, es una etapa histórica inolvidable.  También los primeros años en la fundación de la Policía son de gran valor personal.

Clarissa Altamirano:¿Qué proyecto le quedan por hacer?

Francisco  Javier Bautista Lara: Sigo escribiendo. En el corto plazo espero poder publicar la otra novela que ha quedado pendiente, también hay un libro que titularé OTROS INCONCLUSOS, como una continuación al anterior INCONCLUSOS, que es una propuesta de narración breve de ficción que pretende mostrar que una historia puede ser contada desde diversos puntos de vista y es un inconcluso. Hay otras cosas sobre las que trabajo e irán saliendo poco a poco a medida que el  tiempo y los recursos lo permitan, pero principalmente que tenga la fuerza personal para impulsarlos.

Clarissa Altamirano:¿Cómo se definiría usted?

Francisco  Javier Bautista Lara: No sé en qué sentido. Uno se puede definir o ubicar en dependencia del criterio de clasificación, me defino como un ciudadano nicaragüense, en primer lugar; escritor, especialista en seguridad ciudadana, que me gustan las cosas sencillas y cotidianas, que no me gusta la extravagancia ni los trajes ni las corbatas ni las tarimas, me agrada caminar y ver la naturaleza, cada mañana veo las estrellas y siento el aire fresco, me gusta comer frutas, disfruto el café negro de la mañana, me agrada conversar con los niños y percibir su inocencia, me gusta la belleza y el encanto de la música, la pintura y el arte, me  gustan las mujeres sencillas, dulces e inteligentes que aprecio en la distancia …

Clarissa Altamirano: Hasta ahora ¿cuál considera su obra maestra?

Francisco  Javier Bautista Lara: No me gusta hablar de obra maestra, creo que eso casi no existe, depende de lo que dicen otros según su propio criterio. No lo sé y no me interesa.  Los libros que he publicado, cada uno para mi tiene su encanto, por las circunstancias en que se escribió, por las historias que cuenta, por lo que aprendí al escribirlo, por el impacto que algunas personas han tenido, por los comentarios recibidos, por el agrado que he percibido. El libro más leído y publicado es la novela Rostros ocultos y el otro Inconclusos, ahora la novela Manantial también,  los ensayos Entre autores y personajes han tenido alguna utilidad para promover la lectura entre los jóvenes.

Clarissa Altamirano:¿Durante su tránsito por la policía nacional cuál fue su mayor logro?

Francisco  Javier Bautista Lara: Fui subdirector general y comisionado general. Lo primero es que participé en la fundación de la Policía en 1979, después, a fines de la década del noventa, coordiné el diagnóstico institucional y la formulación del primer plan estratégico de desarrollo que permitió iniciar un proceso de fortalecimiento institucional, dirigí este proceso durante varios años y  hubo cambios importantes. Ocupé diversas posiciones, comencé en la policía de Chontales, fui jefe de seguridad pública, jefe de personal, jefe de investigaciones económicas, director de la Academia de Policía, jefe de investigaciones criminales.

Clarissa Altamirano:¿Qué es lo que le hubiera gustado hacer y no pudo hacer?

Francisco  Javier Bautista Lara: Avanzar en el plan de desarrollo institucional y principalmente que se respetara el marco legal que, en aquel entonces, el ex gobernante conservador violó por su actuación impulsiva.

Estudié economía, hice una especialidad en políticas macroeconómicas, estudié administración, desde la secundaria siempre me gustaron los números, la matemática, la física y la química, las disfrutaba, a veces leo algo de eso, sin embargo, me quedé con la literatura, aunque las matemáticas a uno le dan un sentido lógico, me hubiera gustado avanzar más en eso pero ya no será posible.

Clarissa Altamirano: ¿Por qué el gremio de escritores es tan crítico entre ellos mismo que llegan a ser crueles?

Francisco  Javier Bautista Lara: No sé. Talvez, como en todos los gremios hay envidias y resentimientos, contradicciones propias entre las personas, incomprensiones. Prefiero ser respetuoso de los otros y otras, leo lo que puedo y trato de entender con tolerancia sus puntos de vista, trato de aprender de todos.

Clarissa Altamirano:¿Cuál es su pasatiempo favorito?

Francisco  Javier Bautista Lara: Me gusta leer, es una condición necesaria para escribir. Me gusta caminar, observar la naturaleza. Me gusta tener la oportunidad de estar cerca de mis hijos.

Clarissa Altamirano:¿Quién determino su carácter su padre o su madre?

Francisco  Javier Bautista Lara: Ambos, eso siempre es así. Los padres influyen, pero también los hermanos mayores, los compañeros de la escuela, los amigos del vecindario, los otros parientes, recuerdo a mi abuelita materna que murió cuando tenía 8 años, y también a un tío, hermano de mi mamá que durante mi niñez estuvo muy cerca.  Las personas te dejan afecto, te transmiten afecto, valores, puntos de vista, cosas buenas y malas. Te enseñan la forma que comen y lo que comen y a veces tenemos que desaprender cuestiones de forma y nos vamos quedando con el fondo que a fin de cuentas fue la compañía, un gesto de cariño, el sacrificio que hicieron, la dedicación, la esencia misma de cualquier relación. En la vida uno no recuerda todo, recuerda instantes, los conserva, duraron poco quizás, pero tiene una presencia constante y profunda.

Mi familia era numerosa, soy el cuarto de diez hermanos, tuvimos muchas dificultades económicas, mi padre y mi madre son de Chinandega, cuando vinieron a Managua, mi mamá venía embarazada de mí que nací circunstancialmente en Managua, en el Barrio Cristo del Rosario. Mi padre era músico, tocaba violín y viola, aprendí a apreciar la música clásica, fue fundador de la orquesta sinfónica de Nicaragua, era también contador, mi madre era ama de casa, una mujer dedicada a la casa y siempre presente en nuestras necesidades, siempre al lado de uno con sus palabras y su cariño.

Clarissa Altamirano:¿Cuál es su escritor favorito?

Francisco  Javier Bautista Lara: No sabría contestar. De los nicaragüenses siempre vuelvo a Darío, a Carlos Martínez Rivas, por ejemplo. También a Cervantes, Gabriel García Márquez, y muchos otros.  De autores que voy conociendo siempre busco dos o tres obras para conocerlos, busco novelas, cuentos y poemas, algunos ensayos que me ayuden a comprender la historia, el comportamiento humano y los fenómenos contemporáneos que nos sorprenden y a veces, por la rapidez con que ocurren, no nos da tiempo para pensar.

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Para el escritor y poeta leonés Jorge Eduardo Arguello Sansón,  “Un verdadero poeta,  debe tener mucha humildad y sobre todo, libertad  para expresar  las ideas,  los compromisos  atan y matan la inspiración;  algunos poetas  han caído en el facilismo, no hay creatividad”. 

Señala que hoy día hay mucho narcisismo en los escritores, eso es peligrosísimo en la novela y la poesía,  un escritor debe ser muy humilde y escribir para que lo lean,  no para sí mismo. 

“He notado en los poetas y escritores nicaragüense  mucha fantasía,  evitan la realidad,  se saltan de un lugar a otro, no quieren denunciar lo que está pasando;  si no hay critica, ni libertad, es mejor que no escriban! ¿Entonces para que uno es  escritor?” No se puede tener miedo, sostiene el escritor  Arguello Sansón.  

Agrega que la  literatura en Nicaragua,  está en manos de un  monopolio literario, hay  tres o cuatro  que desprecian, desconocen, ignoran  y no apoyan al resto, hecho que califica de “grave para el gremio”.

 Un cura  descubrió su talento  

A los  diez años,  un cura descubrió su talento de poeta y escritor, al ganar un concurso literario con  una composición  de un volcán. “Aquí  muchos van a ser abogados o doctores, pero solo uno va hacer escritor  y me señaló a  mí.  Me regaló la colección de Gustavo Adolfo Becquer, la tuve hasta los 22 años, me la robaron”,  recuerda el escritor y poeta.

Jorge Eduardo Argüello Sansón,  nació un 5 de junio de 1940. Hijo de Mariana Sansón: una auténtica  poeta; descendientes directos de poetas  leoneses. Cursó la primaria en León. Recuerda que su infancia transcurrió con mucha tranquilidad, felicidad;  compartía con sus amigos las bicicletas y los patines, con los que  iba a jugar en el parque la Merced.

Su tortura era ir a clase donde los “curas fascistas” que habían llegado de España, le impartían clases.  “Tenían  métodos muy atrasados  en la educación,  era demasiado  disciplina y castigo, con ese método no se aprende nada,  lo que me causó fue un trauma”,  refieres el poeta, al recordar aquellos años. 

Tres bachilleratos

En 1953 llega a  Estados Unidos,  a estudiar  secundaria en una academia militar  en Virginia, con apenas 13 años de edad, allí aprendió disciplina  y moldeó su carácter, pero  no perdió su sensibilidad humana para denunciar injusticias y se afianzó su espíritu poético.  

Recuerda que al regresar a Nicaragua, no le reconocieron el bachillerato que hizo en Estados Unidos  y tuvo que volver a estudiar en el Instituto “Ramírez Goyena”. Luego se marchó a España, allí tampoco le reconocieron el bachillerato, porque Nicaragua estaba muy atrasada. Entonces tuvo que matricularse y estudiar de nuevo, esta vez en el Instituto “Benito Juárez”, de España. Sonríe al recordar que se bachilleró tres veces. 

A los 72 años, Jorge Eduardo Argüello, dice que lo más importante para un poeta es la libertad, para  escribir,   sin que nada ni nadie lo detenga.  El poeta leonés además de escribir novela,  poesía y obras  de teatro, también pinta y toma fotos. 

 

La comprensión y compasión

Arguello Sansón,  practica el zen desde hace 40años,   escuela de meditación  radicalista budista de Japón, de la rama el Soto.

Indica que también pasó un año en un convento  de sacerdotes budistas con la cabeza rapada,  “Allí se  aprende  a ver la vida con una gran  tranquilidad, se aprende  a ser  apacible,  humilde, compresivo y compasivo con todas  la personas,  hasta con el enemigo. “Muchas personas  han notado que soy tranquilo, me lo  han dicho”, afirma.

Residió en España, Francia e  Italia. Se graduó de Doctor en Derecho en la Universidad de Barcelona. Luego estudió una Maestría en Literatura en la Universidad  de California, Los Ángeles.

Influencia Materna

La influencia de su madre, la poeta Mariana Sansón, lo marcó. Recuerda que en una ocasión le dijo: “vos no servís para abogado,  por qué no estudias literatura? ”

“Mi madre me decía: uno tiene que estar seguro de lo que va  hacer y a escribir. Transmitir un mensaje social, que cambie a los seres humanos, eso lo busco en la literatura”, expresa.

 El poeta leonés,  habla de la constante búsqueda por la libertad a través de su literatura, encontrada en “Los héroes del algodón”,  su primera novela que recrea la época algodonera  en León (60-70) que marcó rumbo de la economía de la época. 

Ha escrito veintidós libros de poemas; cinco obras de teatro; seis novelas y 11 poemarios. Ha sido publicado en revistas y antologías. Pronto publicará su última obra, que ya se encuentra en la editorial de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua UNAN   León. 

Escribe con “pluma fuente”

Todas sus novelas la han escrito con su puño y letra con “pluma fuente”,  después la transcribe a computadora. Señala que no existe mayor placer para él, que escribir con una buena pluma de su  colección.

Advierte que para algunos este hecho puede parecerle una locura, pero la pluma le inspira y brinda el placer de escribir cada palabra de sus obras.  

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 Rector UCC Gilberto Berman Padilla, considera que la educación online,  es la enseñanza del futuro con ella piensa llegar a toda Nicaragua, sin necesidad que los alumnos se mueva de su casa, aunque asegura que la educación presencial no va desaparecer por el contrario se deberá readaptar.

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El rector de la Universidad de Ciencias Comerciales UCC, Gilberto Berman Padilla, es uno de los pioneros en la educación virtual,  en las universidad  nicaragüense, desde hace 2 años se han preparado  en la creación de su plataforma virtual, y capacitación a  su  cuerpo docente. Recientemente se inició el tercer postgrado en línea sobre diseño instrucional,  dirigido a maestros que  consiste en cómo convertir el curso presencial en virtual. 

La universidad de Ciencias Comerciales UCC, fue elegida  para formar  parte de una red de naciones seleccionadas por la Unión Europea, a través del Programa Alfa, para el establecimiento de un centro de investigación del Cambio Climático.  El proyecto estará bajo  su la responsabilidad. Gilberto Bergman, Rector de la UCC,  manifestó  el establecimiento del primer centro de investigación de Cambio Climático. 

Otro proyecto que ha venido impulsando,  el rector de la UCC, es  la enseñanza online, la que considera   “La educación del siglo XXI, con ella se va democratizar la educación superior y va llegar a todos los sectores de la población nicaragüense” asegura Padilla.

Clarissa Altamirano. ¿Desde cuándo se ha venido preparando la universidad de Ciencias Comerciales en la Educación Superior Virtual?

Gilberto Berman Padilla: Desde hace 2 años, hemos preparado a los ingenieros en diferentes universidades.

 CA: ¿Cuál es el mayor problema de la educación superior en línea en Nicaragua?

GP: Hay dos problemas: la primera La resistencia del docente  ha cambiar, se resiste al cambio,  otro problema  es como convencer a la sociedad de la importancia de la educación virtud.   

CA: ¿Cómo  Ucc,  cómo  están  incidiendo para que la empresa privada,  lleve el internet a  todos los sectores del país?

GP: Nosotros estamos viajando con  unos amigos, diferente Municipios  ya comenzamos en Somoto y luego iremos a la Costa Caribe,  para llevar cursos a diferentes empresas,  para ver si  de esta manera las empresas que vender el servicio de internet  buscan  instalar el servicio a  bajo el costo al ver que se está aumentando el consumo del servicio. Y con los empresario debemos de hacer un trabajo de convencimientos para que le pague curso de internet a sus empleados a ellos le conviene tener personal preparado,   pues sus ejecutivos no tendrá que ir a estudiar de noche,  para continuar sus estudios de profesionalización o actualización,  sino que desde su casas podrán estudiar,  sólo necesitarán de una Usb y una computadora, es tiempo que le empresario empiece  hacer responsabilidad social empresarial. 

 CA : ¿Cuál es el costo de este proyecto?

GP: El costo es de 96 mil dólares en estos dos años,  en traer técnicos extranjeros,  en  becar al  personal, en   la plataforma virtual cada año 36 mil dólares anuales 3 mil mensual, ahorita no estamos generando pero estamos invirtiendo pero el futuro de la educación es virtual.

CA: ¿Tiene otros proyectos al futuro?

GP: Estamos preparando diferentes  cursos sobre riesgo, el proyecto pilo es la elaboración de  una maestría en cambio climático.      

 

 

 

 

 

 

 

 

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Don Carlos, el escultor de los pies descalzos

Don Carlos Otero Larios tiene 75 años de dedicarse a esculpir obras sacras que son expuestas en parroquias de los departamentos de León y Chinandega, así como en Managua. Por su dedicación y esfuerzo, recientemente se le homenajeó en la “Ciudad Universitaria

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LEON .- El escultor de los pies descalzos, Carlos Otero Larios, por sus 75 años de dedicación a la elaboración de esculturas e imágenes religiosas talladas en madera y piezas que forman parte del patrimonio religioso del país, fue homenajeado por el Instituto Nicaragüense de Cultura, promotores de este medio y la parroquia de Laborío.

En entrevista relata sus inicios en la labor de escultor, satisfacciones que le deja esta actividad y origen de su denominación, escultor de pies descalzos.

¿Don Carlos, a que edad comenzó a elaborar piezas religiosas?

Carlos Oteo: ¡Uh, cuando estaba chavalo, tenía 15 años; mi papá me mandó a donde el maestro José Hernández, en el barrio de Laborío, para que aprendiera el oficio de escultor.

¿A usted le gustaba ese oficio?

CO: Sí -sonríe muy alegre y contesta-, me gusta mucho de lo contrario no hubiera aprendido.

: ¿Qué se necesita para ser un buen escultor?

CO: Tener una gran imaginación para poder elaborar una buena pieza, tienes que imaginarte como vas a ir tallando cada detalle de la pieza.

Una vez, el padre de Chinandega -no recuerda el nombre del padrecito- me pidió, que le hiciera una Virgen, tenía que llevar un manto traslapado, también llevaba unos angelitos; me costó hacerla, tuve que ponerle una varilla de hierro para colocar los dos angelitos. Esa virgen todavía se conserva en Chinandega, nos contó.

¿Qué tipo de técnica es la que usted utiliza?

CO: Mi trabajo no tiene técnica, yo siempre trabajé de manera rústica, soy el único en León que he trabajado de esa manera a lo largo de estos años.

¿Cuántas piezas ha elaborado a lo largo de 75 años de trabajo?

CO: Muchísimas, ya perdí la cuenta, la gente llegaba a mi casa para que le hiciera un Cristo, una Virgencita o cualquier santo.

¿Cuánto cobraba por cada imagen?

CO: Los precios variaban según la obra, una pieza que me la pagaron bien, es de la Virgen que hice en Chinandega; el padre me dio 1,000 pesos, hace como 45 años, por hacer esa Virgencita.

: ¿ Por qué le dicen el escultor de los pies descalzos?

CO: Nunca me gustó ponerme zapatos, es mejor andar así sin nada, al natural; cuando te acostumbras ni se siente lo caliente del sol de mediodía. Mis hijas me decían que me pusiera zapatos, pero a mí no me gusta y así me voy a morir.

¿Usted ha compartido sus conocimientos, ha impartido clases a jóvenes?

CO: No tuve oportunidad de dar clases a nadie, pero si alguien se me arrimaba y me pedía ayuda y podía, le ayudaba.

¿Cuántos hijos tiene?

CO: Tengo dos hijas pero solamente me cuida una de ellas, y ninguna nació con ese talento. Mi nieto Carlos que tiene mi mismo nombre es el que hace escultura, ahora está viviendo en Managua.

MANOS LABORIOSAS

Don Carlos Otero Larios con sus manos ha esculpido piezas con tan solo un pedazo de madera, un hacha, un formón, su machete pequeño y una vara de hierro, que son los materiales que utiliza para elaborar las imágenes que se pueden apreciar en las iglesias de León, Chinandega, Managua y otros departamentos del país.

ORIGEN

- Don Carlos Otero nació el dos de diciembre de 1907, a lo largo de 75 años nunca le gustó ponerse zapatos, de ahí que sus amigos lo bautizaron como el escultor de los pies descalzos. Es originario del barrio San Felipe “Cantón del Pochote” como suele llamarle don Carlos Otero a este lugar que lo vio nacer, es hijo de don Manuel Otero y Sixta Trinidad Larios, ambos fallecidos.

- Otero a sus 94 años todavía talla imágenes, a pesar que se encuentra muy enfermo, razón por lo que su hija no lo deja trabajar, aunque él desea ayudarla con los gastos del hogar, ya que ella es una mujer jubilada y no percibe ayudad de nadie.

- Practicar la escultura puede resultar peligroso a la edad de don Carlos Otero porque se puede lastimar, perdió el sentido auditivo, pero es sorprendente que aún lee correctamente, sin necesidad de lentes

Maria Mauela Dariana de Corazón

Publicado: 15/09/2010 22:43 por nicatierrad en ENTREVISTA
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María Manuela

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Se considera una dariana de sangre, de niña declamó versos de Rubén Darío y ganó diferentes concursos de poesía y oratoria en el Colegio La Asunción, de León. A los 17 años fue elegida Musa Rubén Darío, cuyo compromiso tomó muy en serio como para dedicarse a trabajar incansablemente en el quehacer cultural.

Toda su vida ha estado dedicada a promover la cultura nicaragüense, desde sus diferentes manifestaciones. De sus proyectos a corto plazo se propone publicar su segundo libro de poesía, que en esta ocasión recogerá ensayos y cuentos cortos.

María Manuela Sacasa, sobrina del poeta Salomón de la Selva, a sus 63 años de edad es una mujer de tez blanca, ojos color miel, de voz amable que con tan solo hablar de Rubén Darío se cunde de entusiasmo y se inspira, recordando sus años mozos en que tuvo la oportunidad de ser una de sus representantes cuando la eligieron Musa Dariana.

Bajita de estatura, pero grande de espíritu, es la actual directora del Teatro “José de la Cruz Mena”, de la ciudad de León, que tiene más de un siglo de existencia, y donde se alberga gran parte de nuestra historia cultural. Además de ocupar otros cargos en organizaciones, ha logrado mantener funcionando el teatro gracias al apoyo de la Asociación de Amigos del Teatro, y algunas instituciones para lograr promover diferentes concursos, entre los estudiantes de primaria y secundaria, así como las presentaciones artísticas que con el presupuesto asignado no se podrían llevar a cabo.

Sacasa es madre de cinco hijos, nacida en una familia de poetas y artistas trabaja incansablemente para mantener vivas nuestras raíces culturales instruyendo a los jóvenes para inculcarles ese legado que dejaron nuestros ancestros.

¿Cuánto tiempo tiene de estar en la dirección del Teatro “José de la Cruz Mena”?

María Manuela Sacasa: Tengo dos años y medio de estar trabajando, antes estaba en el Instituto Nicaragüense de Cultura, en Managua, pero la Alcaldía y la Asociación de Amigos del Teatro, me nombraron directora del teatro.

El Teatro, se encontraba prácticamente cerrado, ¿qué gestiones ha hecho para mantenerlo funcionando?

MS: Gracias a la ayuda de la Asociación de Amigos del Teatro y la cooperación de la sociedad civil, el presupuesto que se tiene asignado es de apenas 250 mil córdobas, y solamente para mantener el aire acondicionado se gasta la mitad, le pido a la honorable Asamblea Nacional que para el año próximo nos aumenten el presupuesto, ya que tenemos que darle mantenimiento en pintado dos veces al año para que no se dañe .

¿Qué es lo más difícil de su trabajo?

MS: Bueno, es la falta de presupuesto, lo demás se resuelve, esto de la cultura, es lo que a mí me gusta. Desde niña he vivido rodeada de poetas, mi tío Salomón de la Selva, mi padre Joaquín Sacasa y en el caso de Alfonso Cortés era muy amigo de mi padre, llegaba frecuentemente a mi casa a hablar de poesía. Yo me quedaba con ellos para escucharlos, ese medio en el que me crié me hizo amar la literatura. Cuando asumí la dirección, lo primero que hice fue ordenar el personal, iniciamos de cero, somos en total seis personas, que trabajamos con eficiencia y con amor. Para nosotros no hay horas extras, ni descanso.

¿Usted tiene asignado un salario?

MS: No, mi nombramiento es “ad honores”, igual que en la delegación de Instituto Nicaragüense de Cultura. Yo estoy jubilada, trabajo por amor al teatro y a la cultura.

¿Qué actividades realiza en el teatro?

MS: Bueno, cada mes realizamos las rondas culturales con estudiantes de primaria y secundaria donde compiten en poesías, danzas, canto, pero también se aprovecha ese espacio para que los estudiantes conozcan de nuestros poetas, a los que contestan la respuesta correcta del concurso se les regala libros de literatura, además se hacen “tours” por el teatro, se edita un boletín informativo y se organizan diferentes concursos como el de los arreglos florales, que se hace a nivel internacional, donde participan diferentes países.

¿Además de trabajar en el teatro, tengo entendido que está gestionado un proyecto de rehabilitación del río Pochote?

MS: ¡Ah!... ese es uno de mis sueños, que se construya un parque turístico, en la fuente Castalia, lugar mágico de inspiración de los poetas leoneses. Ahí iba mi padre junto a los poetas de su época a conversar de poesía. Con la Asociación China Nicaragüense se está gestionando la ayuda. Ellos están dispuestos a ayudar y con la Alcaldía y con la Policía nos hemos estado reuniendo para limpiar el lugar que tiene más de un kilómetro de extensión. Se construirá un parque, un anfiteatro donde se dará funciones al aire, entre otras cosas que se harán a largo plazo .

¿Qué proyecto tiene para el futuro?

MS: Para diciembre, pienso publicar mi segundo libro de poesía, donde voy a incluir cuentos y ensayos, para lo cual estoy buscando financiamiento.

Maria Lacayo

Publicado: 15/09/2010 22:29 por nicatierrad en ENTREVISTA
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LEÓN NICARAGUA .- Desde muy joven se le mira pidiendo dinero por las calles, lo que le ocasionó críticas y cuestionamientos de parte de las monjas del colegio donde estudió y amistades de su familia, una de las más adineradas de León.

María Lacayo Terán, mejor conocida como “Mariíta, la reina de los pobres” tiene más de medio siglo de dedicarse a servir a sus semejantes.

Nació el once de septiembre de 1915, hija del matrimonio conformado por don Julio César Lacayo Lacayo y doña Rosario Terán Terán.

Se confiesa muy religiosa y manifiesta que los principios cristianos fueron su principal motivación para emprender la tarea de pedir para los demás.


¿Cuándo comenzó a trabajar por los más necesitados?

“En un inicio pensé trabajar por los más pobres por poco tiempo y llevo 65 años.

“Comencé a raíz de la llegada a León del padre José Manuel Seguro, de la Orden Paulino, congregación que fue expulsada de México durante la persecución religiosa.

“Inicié pidiendo en las calles y lo primero que recogí fueron siete córdobas, en ese entonces tenía veinte años y mi familia me apoyó porque tienen deseos de ayudar a los demás”.

“Algunos miraban con malos ojos que pidiera por ser mujer y mi posición social. Decían: “una hija de don julio Terán anda pidiendo”.


¿Qué dificultades le causa ayudar a los demás?

“Inicialmente las monja de la Recolección se opusieron a que pidiera, pero al poco tiempo lo aceptaron. Hacer lo bueno cuesta, hubieron ocasiones en que no nos daban nada y me afligía”.

“Una vez me robé patos de mi casa y me fui a dejárselos a los pobres, la gente en la calle se sorprendía al verme bien vestida y llevando aquellas aves”.


¿Qué significa para usted el reconocimiento que le hizo recientemente la Alcaldía?

“Creo que es el último que recibo porque estoy vieja, he recibido varios de parte de diferentes alcaldes de León y otras instituciones como el Club de Leones, Los Rotarios”.


¿Cómo se siente al servir a las personas?

“No hay cosa más grande y noble que servir a los demás y llena de satisfacción profunda ser útil a las demás personas”.

“Creo que nací para servir a los demás, si todos pensáramos un poquito en las demás personas, tal vez no habría tanta miseria”.


¿Continúa con el negocio de gaseosas Lacayo de su padres?

“Sí, por gratitud, porque este negocio no deja ganancias pero nos dio de comer tanto tiempo, con el negocio me criaron y también a mis hermanos”.


¿Por qué no se casó?, ... sonríe

“No sé, tuve varios novios, pero no me case”.


¿Cuándo fundó el Centro Asistencial Rosario Lacayo para enfermos de tuberculosis?

“Comencé en 1956, cuando vine de Caracas mi familia me dio un mil córdobas y cien dólares, empecé con los Ranchos de los Tuberculosos, como les llamaron, y me criticaron mucho, ahí murió gente encopetada de León, con mucha plata sus familias se avergonzaban de ellos”.

“Mi hermano Manuel Ignacio me dio un millón de dólares que todavía tengo, con ese millón construí el sanatorio Rosario Lacayo que está ubicado contiguo al Hospital Viejo San Vicente y el Instituto Vocacional Manuel Ignacio Lacayo”.


¿A su casa vienen personas a pedirle ayuda?

Sí, viene bastante gente a pedir a diario. Les doy una provisión que se les reparte en la Recolección, también colaboro con el Centro de Salud de la Recolección y al asilo con donaciones y a otras instituciones.


RECONOCIMIENTO EN EL DIA DE LA MUJER

El Concejo Municipal de León le otorgará a María Lacayo Terán, un reconocimiento por su noble labor y dedicación a los necesitados por 65 años